La penúltima cita del Campeonato de España de Velocidad ha traído suerte dispar a los dos componentes del equipo Alomosport. Fran Alonso ha vuelto a protagonizar una actuación muy positiva a pesar de hacerse un recto en la entrada de una de las curvas más comprometidas del trazado gaditano. Acabó vigésimo en Extreme y duodécimo entre los equipo de la Copa de España de equipos privados. Su hermano Juan, en cambio, tuvo que abandonar por una rotura de motor cuando peleaba por entrar en los puntos.
No está siendo un año fácil para el veterano piloto de Alonso Competición. Poco dado a cometer errores, los problemas de ‘feeling’ del tren delantero debían tener su punto final en Jerez y con ese ánimo encaró Juan Alonso los entrenamientos. “Me encontré más cómodo que en anteriores carreras pero cuando empezamos a afinar reglajes, volvieron los problemas. Rápidamente regresamos al punto de inicio y me centré en buscar ese ritmo que necesitaba para recuperar la confianza”, expone el mayor de los Alonso que en los cronometrados dejó aparcados definitivamente las malas vibraciones encima de su Honda CBR1000RR.
Una vez se apagó el semáforo del Circuito de Jerez el tinerfeño salió como una exhalación para engancharse al grupo de pilotos que iban a jugarse los puestos que dan derecho a puntos y ahí se mantuvo hasta la séptima vuelta. “Iba bien, me sentía cómodo encima de la moto y me veía fuerte para ganar posiciones y dar guerra. Pero en el séptimo giro me falló el cambio al intentar engranar la tercera velocidad y el motor se subió muchísimo de vueltas. Pocas curvas después escuché un ruido, miré abajo y vi mi bota cubierta de aceite; comprendí que había roto el motor” . A una semana vista de la última carrera de Cheste Juan tiene dos opciones, o hacerse con un nuevo motor para su Honda o subirse a la moto que le ha ofrecido el grancanario José Castellano. “Tenemos que pensarlo bien porque queda una carrera y bueno… No podemos hacer una inversión muy grande, sobre todo porque el año que viene cambia el reglamento y el motor que hemos roto tenía muchas mejoras” , concluye Juan Alonso, muy desanimado por este abandono.
Y si su hermano fue la cruz de esta carrera, Fran Alonso fue la cara. Aunque también sufrió lo suyo… “En entrenamientos perdimos mucho tiempo ajustando los desarrollos y tocando distancia entre ejes, aunque no me costó demasiado hacer el decimonoveno mejor crono de Extreme. Los problemas llegaron en el ‘warm up’ de esta mañana. Se me rompió el pedal del cambio y puesto que monta un tornillo muy especial tuvimos que recurrir a uno de una Yamaha YZF R1 de serie” . Con ello Fran sacrificaba el cambio semi automático, un sistema que en un circuito con dos rectas muy largas supone una pérdida de tiempo importante. “En total calculo que medio segundo por vuelta, aunque lo peor es que al ser más grande, la palanca iba rozando con el asfalto en las curvas en las que más se inclina la moto y al pivotar sobre ella el tren trasero perdía apoyo” , explica el piloto de Contrucciones Pejomar, Gobierno de Canarias y Cabildo de Tenerife.
A pesar de todo Fran Alonso salió bien, pegado al grupo de los quince mejores hasta que en la segunda vuelta, en la entrada de la rápida curva que precede a la larguísima recta de atrás de este circuito se pasó de frenada. “Hice un recto en una zona muy delicada. Me agarré a los manillares y aguanté los trallazos a la vez que intentaba no hundirme en la grava. Al final escapé, pero volví a pista el último”, recuerda. A partir de ese momento, remontada sin descanso hasta el mismo banderazo final. Vigésimo de la categoría Extreme y duodécimo entre los equipos privados a pesar de los problemas, resultados que le dan mucha confianza de cara a la última carrera que se celebrará el próximo fin de semana en Valencia.
Fuente Prensa: Alomosport